La Academia Puerto Cabello escribió este martes la página más gloriosa de su historia internacional. En una noche mágica en el Polideportivo Misael Delgado, el conjunto venezolano dio el gran golpe de la Copa Sudamericana 2026 al derrotar 2-1 al poderoso Atlético Mineiro. Lo que en la previa parecía un duelo desigual, terminó siendo una exhibición de táctica y coraje por parte de los dirigidos por Eduardo Saragó, quienes no solo ganaron, sino que sometieron por tramos al gigante brasileño.
Desde el pitazo inicial, la Academia salió a proponer sin complejos. Con un Robinson Flores inspirado como el gran orquestador, el equipo local asfixió al «Galo». La recompensa llegó temprano: al minuto 16, Jean Castillo clavó un zurdazo inapelable para el 1-0. Pese a que el brasileño Dudu logró igualar momentáneamente a los 27′, Puerto Cabello no bajó los brazos y, antes de cerrar la primera mitad, el defensor Jiovany Ramos conectó un cabezazo fulminante tras un centro de Roberto Rosales para sentenciar el 2-1 definitivo.
Las estadísticas reflejan la justicia del resultado: la Academia registró nueve disparos al arco contra apenas tres del equipo de Belo Horizonte. Ni siquiera los ingresos de figuras como Gustavo Scarpa en el complemento pudieron vulnerar la muralla defensiva liderada por el portero Joel Graterol. Fue una actuación perfecta en lo disciplinario, donde el equipo venezolano no registró ni una sola amonestación, manteniendo la cabeza fría para cerrar un partido que los coloca como líderes provisionales del Grupo B.
Este triunfo, ya bautizado como el «Porteñazo», rompe con todos los pronósticos y posiciona a Puerto Cabello como un contendiente serio en el certamen continental. Mientras el Atlético Mineiro regresa a Brasil con la urgencia de replantear su estrategia, en Venezuela se celebra un hito que demuestra que, con orden y determinación, la jerarquía de los nombres puede ser superada por el hambre de gloria.
IMAGEN DE PUERTO CABELLO PG DE FUTBOLRED