Paraguay dio un paso gigante hacia la Copa del Mundo 2026 al derrotar a Uruguay por 2-0 en el Estadio Defensores del Chaco. Los goles de Matías Galarza y Julio Enciso (de penal) sellaron un triunfo fundamental para la Albirroja, que se aprovechó de los errores defensivos de la Celeste y de su tradicional solidez para dejar a los charrúas en una posición comprometida en las Eliminatorias Sudamericanas.
El partido tuvo un inicio prometedor para el Uruguay de Marcelo Bielsa, que salió con la iniciativa y presionando en campo rival. Sin embargo, este buen arranque duró poco. Un desajuste defensivo uruguayo a los 12 minutos fue capitalizado por Matías Galarza, quien puso en ventaja a Paraguay. Este gol desorientó a la Celeste, que perdió la brújula y permitió que el combinado local se sintiera cómodo, apostando por un bloque defensivo compacto y un juego directo, características distintivas del fútbol paraguayo.
Uruguay, a pesar de los intentos de Bielsa por modificar el esquema con cambios en el segundo tiempo, se mostró predecible y careció de la profundidad necesaria para desequilibrar a la defensa paraguaya. La falta de generación de juego y las pocas situaciones de gol fueron una constante. Sobre el final, otro error defensivo de la Celeste, esta vez de Nández y Araújo, le permitió a Julio Enciso sentenciar el partido desde el punto penal, dejando a Uruguay sin capacidad de reacción.
Este resultado, además de acercar a Paraguay a la clasificación, complica la situación de Uruguay, que desciende al quinto lugar de la tabla. Las ausencias de figuras clave como Valverde, Bentancur y Darwin Núñez fueron difíciles de disimular para el equipo de Bielsa, que ahora está obligado a buscar un triunfo ante Venezuela en la próxima jornada para no comprometer seriamente sus aspiraciones mundialistas. La victoria de Paraguay se cimentó en una estrategia efectiva: defender con orden y ser letal en las escasas oportunidades que se le presentaron.
imágenes de Conmebol