Venezuela ha dejado escapar una oportunidad de oro para acercarse al boleto directo al Mundial, y ahora ve cómo se complica incluso la opción del repechaje, tras caer 2-0 ante Uruguay en Montevideo. El partido mostró un desempeño general muy por debajo de la selección venezolana, marcado por un planteamiento táctico que no salio como se esperaba. La Vinotinto no logró descifrar el juego uruguayo y la derrota enciende las alarmas en el tramo final de las eliminatorias.
Uruguay, por su parte, hizo respetar su localía, logrando una victoria vital con goles estratégicos. El primer tanto llegó al final del primer tiempo, un momento psicológicamente clave. El segundo, apenas comenzando el segundo tiempo, madrugó al mediocampo de la Vinotinto, una situación que, lamentablemente, parece hacerse costumbre. No es la primera vez que la selección encaja goles al inicio de la segunda mitad, lo que evidencia una falta de concentración o ajustes deficientes en el vestuario.
Este revés genera preocupación sobre el rendimiento colectivo. Los errores que se repiten, como los goles encajados al inicio de los periodos, sugieren problemas que van más allá del resultado puntual. Con solo dos «finales» por delante, frente a potencias como Argentina y una Colombia que también se juega sus chances, la Vinotinto tiene un reto mayúsculo. El margen de error es mínimo, y la necesidad de un cambio radical en el planteamiento y la actitud es urgente si quieren mantener viva la esperanza mundialista.
imagenes de Conmebol