El Flamengo vio frustrado su camino en el Mundial de Clubes al caer 4-2 frente al Bayern de Múnich en un emocionante y disputado encuentro. A pesar de ir siempre por detrás en el marcador, el «Mengão» demostró su garra y nunca se rindió, protagonizando un auténtico intercambio de golpes en busca de la remontada.
El partido comenzó cuesta arriba para los brasileños. Un infortunado autogol de Erick Pulgar al minuto 5 y un rápido segundo tanto de Harry Kane pusieron al Bayern con una ventaja tempranera. Sin embargo, el Flamengo no se amilanó; Gerson recortó distancias con un potente disparo asistido por Giorgian de Arrascaeta, desatando la euforia de la afición. Pese a ello, Goretzka amplió nuevamente la ventaja para los bávaros antes del descanso.
En la segunda mitad, la esperanza se reavivó para el «Mais Querido» cuando el italobrasileño Jorginho anotó desde el punto de penalti, volviendo a meter al Flamengo en el partido. La tensión era palpable, pero la insistencia de Harry Kane, que selló su doblete a veinte minutos del final, apagó las ilusiones de la remontada. A pesar de la derrota, el Flamengo dejó una buena imagen, compitiendo de tú a tú ante uno de los gigantes de Europa.
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