La selección chilena obtuvo una victoria de enorme valor en Sochi al superar 2-0 a Rusia, resultado que llega como un verdadero respiro para Nicolás Córdova y un plantel fuertemente cuestionado en los últimos meses. Pese a que el conjunto local partía como favorito, la Roja mostró carácter, solidez y eficacia en un partido que terminó siendo un golpe sobre la mesa.
Rusia comenzó presionando y dominando los primeros minutos, pero Chile supo adaptarse gradualmente al ritmo del encuentro. La paciencia tuvo premio en el cierre del primer tiempo, cuando Gonzalo Tapia aprovechó una distracción defensiva para abrir el marcador y silenciar al estadio ruso. Ese gol no solo cambió el trámite del duelo, sino que fortaleció la confianza del equipo.
En el segundo tiempo, lejos de replegarse, la Roja mantuvo su propuesta ofensiva. A pesar de un polémico penal no sancionado a favor de Chile, los dirigidos por Córdova continuaron imponiendo intensidad y orden táctico. Iván Román fue una de las figuras del encuentro, liderando una defensa que resistió los embates finales de los locales. La sentencia llegó gracias a Ben Brereton, quien volvió a marcar tras su anotación en el amistoso anterior, firmando el 2-0 definitivo.
Con este triunfo, Chile no solo recupera ánimo y credibilidad, sino que también fortalece su preparación internacional. El equipo permanecerá en territorio ruso para su próximo compromiso, donde enfrentará a Perú, rival al que ya venció recientemente. Por ahora, el pitazo final deja una conclusión clara: la Roja dio un golpe rotundo y vuelve a ilusionar.
Imágenes de Carlos Parra – Comunicaciones FFCh.