Bolívar tendrá que buscar su clasificación a los cuartos de final de la Copa Sudamericana 2026 lejos de La Paz. El conjunto boliviano igualó 1-1 ante São Paulo en el Hernando Siles y, aunque dejó escapar la posibilidad de llegar con ventaja a la revancha, mantiene abierta una serie que ahora se definirá en el imponente estadio Morumbí.
La Academia sabe que el desafío será complicado, pero también tiene motivos para confiar. Hace apenas unas semanas logró eliminar a Gremio en Porto Alegre, demostrando que la altura no es su único argumento y que puede competir cuando juega fuera de Bolivia. Aquella actuación se convirtió en una referencia importante para el plantel antes de afrontar nuevamente un escenario brasileño.
El empate en La Paz dejó cierta frustración por las oportunidades que Bolívar no consiguió aprovechar, pero también mostró capacidad de reacción. El equipo deberá mejorar especialmente en la definición y sostener durante más tiempo la intensidad que le permitió competir ante un rival de jerarquía como São Paulo.
En el vestuario celeste, la consigna es clara: no dar la serie por perdida. Xavier Arreaga destacó la confianza del grupo para preparar la revancha, mientras que Dairon Asprilla, héroe de la clasificación ante Gremio, pidió afrontar el encuentro con humildad y concentración. Damián Batallini, por su parte, fue contundente al considerar que Bolívar tiene condiciones para ir a ganar a Brasil.
Ahora la Academia deberá trasladar esa confianza al campo de juego. São Paulo tendrá el respaldo de su público y la ventaja de definir en casa, pero Bolívar ya sabe lo que significa ganar una batalla continental en Brasil. El Morumbí será el próximo escenario de una serie que promete mucho y en la que los bolivianos todavía tienen argumentos para soñar con los cuartos de final.
Imagenes de Conmebol Sudamericana