El debut internacional de Barracas Central quedará marcado por la entrega y el sacrificio. En una noche lluviosa en el Estadio Florencio Sola, el «Guapo» sumó su primer punto en la historia de la Copa Sudamericana tras igualar 0-0 frente a Vasco da Gama. Bajo la dirección de Ruben Darío Insua, el conjunto argentino demostró que no le pesó el escenario ni la jerarquía del rival, plantando cara en un campo de juego pesado que exigió el máximo rigor físico de ambos planteles.
Durante la primera mitad, el equipo brasileño intentó imponer condiciones, pero se encontró con la figura del arquero Juan Espínola, quien desactivó con seguridad los intentos de Claudio Spinelli y Riquelme Avellar. Barracas, fiel al estilo de su entrenador, se mantuvo ordenado y apostó a contragolpes rápidos guiados por Tomás Porra. La chance más clara para los locales llegó en el complemento, cuando un remate de Tobio fue despejado heroicamente por la defensa carioca casi sobre la línea de sentencia.
El tramo final del encuentro estuvo cargado de dramatismo. A los 78 minutos, el ingresado Maximiliano Puig vio la tarjeta roja apenas 60 segundos después de pisar el campo, dejando a Barracas con un hombre menos. Lejos de amilanarse, el equipo porteño redobló esfuerzos para sostener el cero, incluso cuando el colombiano Marino Hinestroza —jugador pretendido recientemente por Boca— intentó desequilibrar para la visita. Un remate desviado de Adson en tiempo de descuento permitió que el marcador se mantuviera cerrado y se repartieran los puntos.
Este empate coloca a Barracas Central en una posición expectante dentro del Grupo G, que comparte con Audax Italiano y Olimpia. Para un club que accedió al certamen tras finalizar décimo en la tabla anual argentina, el resultado es un envión anímico fundamental para consolidar su presencia continental. Por su parte, el gigante brasileño Vasco da Gama sigue sin encontrar su mejor versión, manteniéndose en la zona media de su liga local y dejando dudas en su estreno en el torneo.
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